Hay un tipo de espacio de trabajo que, durante demasiado tiempo, ha cargado con una imagen que no le hace justicia: la oficina técnica. Mesas funcionales, paredes neutras, nada que invite a quedarse más de lo necesario. SR6 Domótica y Electricidad llegó con un encargo claro: transformar su local en Candelaria en un lugar que reflejara exactamente lo que hace, con la misma precisión y cuidado con el que instala sus sistemas.
El resultado es un proyecto de interiorismo de oficina que combina tecnología, calidez y diseño contemporáneo de una forma que pocas veces se ve en este tipo de espacios. Un local que transmite profesionalidad desde el primer vistazo, pero que al mismo tiempo resulta cercano, cómodo y muy agradable de habitar.
Un espacio con tres lecturas simultáneas
El local, de algo más de 44 metros cuadrados en total, se organiza en tres zonas diferenciadas pero visualmente conectadas: una zona de espera y acogida al acceso, un área de trabajo con dos puestos de atención al cliente y un showroom integrado en la pared longitudinal principal. A esta estancia principal se suma una sala de juntas independiente de doce metros cuadrados, pensada para reuniones, presentaciones y toma de decisiones.
La propuesta de distribución parte de una idea sencilla pero poderosa: que el espacio haga el trabajo de presentar la empresa antes de que nadie abra la boca. Cada zona tiene una función concreta y todas ellas suman para construir una imagen de marca coherente, moderna y alejada de la frialdad habitual de las instalaciones técnicas.
La zona de espera: el primer impacto lo es todo
La zona de acogida ocupa el rincón más próximo al acceso y cumple una función que va más allá de lo estético: organizar la entrada, crear un espacio de transición entre la calle y el área de trabajo, y transmitir una imagen cuidada desde el primer momento.
Para conseguirlo, el estudio apostó por un sofá de dos plazas en tejido beige un sofá de líneas contemporáneas y formas redondeadas que aporta inmediatamente confort y carácter, con una mesa de centro lacado blanco de perfil bajo y silueta orgánica, apoyada sobre una alfombra ovalada de yute que introduce textura natural y temperatura en el conjunto.
El elemento que realmente define el carácter de esta zona es el panel de listones verticales de roble que ocupa uno de los paramentos principales. En él se integran tiras LED a distintas alturas, lo que genera una composición luminosa dinámica y refuerza el plano vertical con ritmo y profundidad. La iluminación cálida a 2700K baña los listones de madera y crea una atmósfera que equilibra la parte más técnica del negocio con una imagen cercana y confortable.
Una dracena artificial de dos metros remata la composición con una nota de frescura y naturalidad que suaviza el carácter tecnológico del espacio
La zona de trabajo: luz natural y ergonomía al servicio del día a día
Los dos puestos de trabajo se sitúan frente a las ventanas para aprovechar al máximo la luz natural. La mesa de trabajo, en acabado roble l sobre estructura blanca, adopta una disposición lineal que facilita el trabajo en equipo y la atención simultánea a varios clientes..
El sistema de iluminación de esta zona combina dos capas de luz: una iluminación indirecta perimetral integrada en el falso techo, que genera una base ambiental continua y uniforme, y dos luminarias lineales suspendidas con cable fino alineadas sobre los puestos, que aportan luz directa de calidad sobre las superficies de trabajo. La geometría lineal de estas luminarias refuerza la organización del espacio y le da una lectura más ordenada y profesional.
El paramento que actúa como fondo de los puestos de trabajo se convierte en el punto focal de la zona principal: sobre un papel pintado de textura geométrica en tono verde grisáceo muy suave se coloca enmarcado el logotipo corporativo de SR6 en vinilo sobre el cristal de la ventana interior
El showroom integrado: la tecnología como elemento decorativo
Uno de los aspectos más singulares y resolutivos de este proyecto es la pared expositiva que ocupa el paramento longitudinal de mayor longitud del local. La idea era clara desde el principio: en lugar de guardar los productos en catálogos o esconderlos en almacén, mostrarlos. Convertir la propia actividad de la empresa en el elemento decorativo más potente del espacio.
La intervención se organiza en tres módulos diferenciados con personalidad propia pero lectura unitaria. El módulo central, revestido con paneles de DM en acabado madera nogal, actúa como pieza protagonista y acoge en su parte superior un jardín vertical de vegetación artificial que introduce contraste natural y dinamismo. Los módulos laterales, resueltos en blanco, generan la jerarquía necesaria para que cada zona expositiva se lea con claridad.
Cada módulo presenta una temática ligada a la actividad de la empresa: domótica con mecanismos y sistemas de control, energía solar con placas fotovoltaicas, y movilidad eléctrica . Un sistema de carril electrificado con proyectores orientables en acabado blanco ilumina cada zona de forma directa y ajustable, complementado por focos empotrados en la parte superior de cada hornacina que generan un baño de luz uniforme sobre los planos verticales.
El resultado es un showroom que funciona en condiciones reales: los sistemas instalados se pueden ver, tocar y comprobar directamente, lo que convierte la visita a la oficina en una experiencia de venta natural y sin presión.
La sala de juntas: elegancia contenida para decisiones importantes
La segunda estancia del proyecto, con doce metros cuadrados, se destina íntegramente a reuniones. El encargo era conseguir un ambiente sobrio y acogedor, alejado de la rigidez habitual en este tipo de salas, que favoreciera una relación más cercana con el cliente sin perder ni un ápice de carácter profesional.
El punto focal de la sala es el paramento frontal, donde se integra una pantalla de televisión para presentaciones sobre un revestimiento continuo de placas decorativas en PVC efecto mármol blanco con venas grises. La franja superior en chapa de roble actúa como remate cálido que equilibra la frialdad del mármol y conecta visualmente con los materiales del resto del proyecto. Bajo el revestimiento, una bancada de almacenaje completa el conjunto con una solución funcional y muy limpia.
En el centro de la sala, una mesa rectangular con esquinas ovaladas sobre base de madera de roble y sobre en piedra sinterizada blanca para seis personas. Se combinan dos tipos de sillas para dar más carácter al conjunto: cuatro sillas en tejido beige con patas de hierro blanco en los laterales y dos sillas en tejido bouclé verde salvia con estructura de metal en los cabeceros, que funcionan como acento visual y elevan la personalidad de la sala.
La iluminación se resuelve con un falso techo que incorpora tiras LED perimetrales regulables a 3000K, que generan un marco continuo de luz indirecta y cálida, combinadas con ocho downlights empotrados en acabado blanco distribuidos de forma homogénea para asegurar los niveles adecuados sobre la mesa. Un estor de día y noche en blanco gestiona la luz natural con precisión. La palma areca artificial de casi dos metros aporta la nota verde y viva que suaviza el conjunto.
Una paleta que habla por sí sola
Uno de los aciertos del proyecto es la coherencia de la paleta de materiales a lo largo de todo el local. Los blancos y los grises muy suaves protagonizan los fondos, creando la base luminosa y amplia que necesita un espacio de trabajo. Sobre ellos, la madera de roble en distintos formatos —listones, paneles, encimeras y chapas decorativas— aporta la calidez que diferencia este local de una oficina convencional.
El verde salvia aparece de forma discreta pero constante: en los cojines del sofá de espera, en las sillas de cabecero de la sala de juntas, en el papel pintado de fondo de los puestos de trabajo. Es un color que conecta con los valores de sostenibilidad y energía que definen la actividad de SR6, y que da al conjunto una personalidad propia sin resultar estridentes.
Los tonos tostados de los cojines y las sillas añaden un punto de temperatura y carácter que completan una paleta madura, equilibrada y con mucho criterio.
La iluminación como hilo conductor del proyecto
En un proyecto para una empresa de domótica y electricidad, la iluminación no podía ser un elemento secundario. Y no lo es. Todo el sistema lumínico está pensado con capas: luz ambiental indirecta que suaviza sombras y crea atmósfera, luz directa que asegura el confort visual en las zonas de trabajo, y luz de acento que destaca los productos del showroom y los elementos decorativos más importantes.
La temperatura de color elegida para todo el conjunto, 2700K en las zonas de estar y 3000K en la sala de juntas, resulta cálida y confortable sin renunciar a la claridad que exige el trabajo. Las tiras LED integradas en los listones de la zona de espera demuestran, de forma discreta y elegante, las capacidades técnicas del local en materia de instalaciones. Una pequeña muestra, visible desde el primer instante, de lo que SR6 puede hacer en cualquier proyecto.